Turismo Ornitológico

Cullera y el parque natural de la Albufera

La privilegiada posición geográfica, la benignidad climática y la diversidad de entornos naturales convierten a Cullera en un enclave ideal para el tuismo ornitológico y la observación de una gran variedad de aves durante todo el año: paso migratorio prenupcial (de marzo a mayo), época de cría (de mayo a agosto), paso migratorio postnupcial (de septiembre a octubre) e invernada (de noviembre a febrero).


Los principales puntos para la observación de aves son: los arrozales del marjal sur y norte, la Bassa de Sant Llorenç, desde el Fort, el Estany de Cullera, el Faro, la desembocadura del río Júcar y las playas naturales. El Parque Natural de l’Albufera, con una superficie de 21.120 hectáreas que incluye en su extremo más meridional parte del término municipal de Cullera, constituye uno de los humedales más importantes del este de la península, tanto por los hábitats naturales que conserva, como por la comunidad de aves acuáticas que se dan cita. Por este motivo se encuentra protegido bajo diferentes figuras: a nivel estatal fue declarado Parque Natural en 1986 y pasó a formar parte del Convenio RAMSAR de Humedales de Importancia Internacional en 1989. La Albufera está formada por una gran laguna litoral de 2.000 ha. somera y de agua dulce, donde aparecen masas palustres formando entrantes e islas de carrizo (las denominadas “matas”) y que está circundada por una superficie mucho mayor (14.000 ha.) de zona inundable (“marjal”), que es ocupada fundamentalmente por arrozales donde aparecen afloramientos de agua dulce (“ullals”). Asimismo, incluye una larga barra arenosa (restinga), conocida como “La Dehesa”, que separa el humedal del mar y que está ocupada por otros ecosistemas como bosque, monte bajo, manchas de saladar y dunas, que junto a las playas y el ambiente marino, contribuyen a la diversidad faunística del Parque Natural. A ello, habría que añadir además, dos afloramientos rocosos en la zona de Cullera y Sueca, donde aparece la típica vegetación esclerófila mediterránea.

Interés ornitológico de Cullera y el P.N. de la Albufera

El lago de la Albufera es el más grande del país y se encuentra separado del mar por el cordón dunar (restinga) que es surcado por canales artificiales llamados “Golas” con los que se regula su caudal. La profundidad media del lago es de menos de medio metro, aunque en algunos puntos se pueden alcanzar varios metros. En el destacan las matas, verdaderas islas flotantes formadas por vegetación palustre (eneas y carrizos principalmente), que enraízan en el fondo del lago. Estas matas constituyen verdaderos refugios para la fauna acuática y las especies ligadas a estos ambientes. La más importante de ellas, a nivel ornitológico, es la “Mata del Fang”, reserva de fauna, y junto a ella diferentes filtros verdes habilitados en los últimos años (Milia, La Pipa, La Ratlla), donde aparecen especies singulares como avetoro, focha moruna, fumareles, bigotudo y carricerín real. El Marjal es el ambiente que ocupa la mayor superficie del parque (cerca de 14.000 hectáreas, muchas de ellas en el término de Cullera) y está formado por tierras inundables que anteriormente formaban parte del lago y ahora están dedicadas al cultivo del arroz.

Aunque se trata de un medio antrópico sometido a un régimen de explotación intensiva, constituye un hábitat imprescindible para el funcionamiento del sistema ecológico de la Albufera y para las aves que allí nidifican, invernan o realizan paradas durante su migración. Las alternancias de los periodos de inundación-desecación en los campos de arroz hacen variar considerablemente la extensión y las características de la superficie inundada, determinando las diferentes comunidades de aves presente en ellos. Algunos manantiales (“ullals”) sirven de auténtico refugio para fauna autóctona como el samaruc y el fartet, y vegetación, tanto acuática, como palustre y de ribera, poco frecuente en otros hábitats. Asimismo, representan el principal suministro de aguas limpias que desaguan al lago.


La restinga, conocida popularmente como la Dehesa del Saler, se encuentra parcialmente colonizada por la vegetación típica del bosque litoral mediterráneo, que alberga una rica comunidad de aves residentes y en paso. La acción continua del viento permite la formación de un campo de dunas marítimo, que junto a las playas y el litoral configuran hábitats de gran interés ornitológico. Entre las dunas y el bosque existen áreas deprimidas donde se forman las malladas: saladares con una fauna y flora característica, incluyendo especies endémicas. Al respecto destaca la reserva integral del Racó de l’Olla, santuario de fauna y lugar de nidificación o invernada de diferentes especies de aves (Charranes, Canasteras, Gaviota de Audouin, Anátidas, Flamencos, Moritos, etc.).


El monte mediterráneo se halla escasamente representado. Únicamente cabe resaltar los relieves de origen cretácico situados en el término de Cullera (El Cabeçol y la Muntanya de Les Raboses) y en el término de Sueca (Muntanyeta dels Sants). Estos islotes de vegetación arbórea en medio de la llanura homogénea del marjal sirven de refugio a muchas aves, especialmente paseriformes, en sus periodos migratorios. Las costas arenosas y amplias del Golfo de Valencia se ven interrumpidas por el cabo de Cullera (zona del faro), un promontorio rocoso junto al mar que constituye un buen lugar para observar aves marinas durante la migración y en invierno. Este enclave, es un lugar excelente para la observación de la escasísima Pardela balear (sobre todo en el periodo otoño-invierno), así como de Alcatraz atlántico, Álcidos, Págalos, Gaviotas y Charranes. Asimismo, las playas del litoral norte y sur del cabo son un buen lugar para observar aves, especialmente en invierno cuando son relativamente frecuentes los registros de Patos marinos (Negrón común), o Colimbos. Junto a todos estos hábitats principales, el término municipal de Cullera presenta otros enclaves de especial interés para la observación de aves y la educación ambiental de escolares, que han sido dotados con áreas recreativas, senderos señalizados direccional e interpretativamente y observatorios de aves. A este tenor destaca el “Estany de Cullera”, aprovechado tradicionalmente para su uso pesquero, donde se han construido observatorios de aves, pasarelas y paneles interpretativos. Pero también, los arrozales de la marjal sur y norte, que han sido dotados con áreas recreativas en torno al Museo del Arroz y rutas cicloturísticas y senderistas debidamente homologadas. Otros entornos que reúnen magníficas posibilidades son la Bassa de Sant Llorenç y el propio curso del río Júcar, que puede ser recorrido en kayak. En 2013 se inauguró el Azud de la Marquesa, que deriva las aguas del Júcar hacia la cuenca del Vinalopó, creándose en este punto una nueva área recreativa y permitiendo el recorrido integral del cauce del Júcar.

Principales especies de aves

La gran variedad de ambientes y paisajes convierten al Parque Natural de la Albufera en un referente en el contexto general de los humedales europeos, en especial en lo que se refiere a las aves acuáticas y migratorias, donde más de 350 especies de aves utilizan este ecosistema. En la albufera se dan cita algunas de las mejores colonias de larolimícolas de todo el país (Charrán común, Charrán patinegro y Charrancito común así como Pagaza piconegra, escasísima fuera del Mediterráneo), así como la nidificación reciente de Gaviota picofina y Gaviota de Audouin de gran interés para los aficionados a las aves del norte de Europa, ya que su distribución es básicamente circunmediterránea. También están presentes siete especies de garzas con algunas de las mejores poblaciones reproductoras de Garcilla cangrejera, Garza real, Garcilla bueyera y Garceta común, así como varias parejas de Garza imperial y Martinete siendo muchas de ellas verdaderas “rarezas” en las Islas Británicas y otros lugares del norte de Europa.


Otros reproductores de gran interés para el turismo ornitológico son el Calamón, la Focha moruna (que está en fase de reintroducción) la Canastera común y algunos paseriformes como el Buitrón, Bigotudo, Carricerín real o Buscarla unicolor, que no alcanzan en su distribución el centro y norte de Europa. Entre las anátidas solo la presencia en escasísimo número de Cerceta pardilla.


La inundación del arrozal favorece la invernada de la avifauna con más de 70.000 aves. Aquí dominan las anátidas, con grandes concentraciones de Patos cuchara, colorado y azulón, abundan ardeidas, cormoranes, limícolas y gaviotas, van en aumento el número de Moritos y Flamencos durante el invierno y son abundantes los paseriformes destacando el Pechiazul, el Escribano palustre, el Pájaro moscón, el Bisbita ribereño alpino y el Pinzón real. Entre las rapaces destacan grandes concentraciones de Aguiluchos lagunero, además de Aguilillas calzadas y algún Águila pescadora en paso migratorio.


Mención aparte merecen las colonias de Avión roquero que se establecen en invierno en la costa y que son aves que no alcanzan a ver los “birdwatchers” norteuropeos en sus países de origen. Precisamente, durante la época de migración es cuando se producen las mayores concentraciones de limícolas del Parque Natural, en concreto son abundantes las Agujas colinegras, los Chorlitos dorados, los correlimos, archibebes comunes, chorlitejos, así como también pasos de aves en migración con miles de golondrinas, vencejos, abejarucos, y rapaces. Mención aparte merece el mar donde se registra un elevado número de especies de aves marinas, especialmente gaviotas y charranes, donde destaca por su importancia la

de la Pardela balear, que en periodos concretos del año, pueden llegar a concentrar el grueso de su población. Asimismo, en invierno son frecuentes los bandos de negrones, algunos colimbos y alcatraces.

Finalmente, fuera de las zonas húmedas aparecen especies de paseriformes ligadas al matorral mediterráneo, imposibles de observar en el norte de Europa e Islas Británicas como Abejaruco, Golondrina dáurica, Cogujada montesina, Vencejo pálido, Collalba rubia, Roquero solitario, Alcaudones común y meridional, y diferentes especies de currucas: C. Cabecinegra, C. rabilarga, C. carrasqueña, o la más escasa C. Tomillera.

Puntos de observación

El Cabo del Faro

Se trata de un paraje natural por donde pasan muchas aves.
Las características singulares que conforman esta zona rocosa junto al mar es un atractivo para los amantes de birding, puesto que permiten la observación de especies de aves poco comunes.
Este es uno de los lugares escogidos para monitorizar el estado de las aves marinas en la Península Ibérica a través del programa RAM (Red de Aves y Mamíferos Marinos), y es un punto también desde donde se realiza anualmente el Censo de Aves Marinas Invernantes en el Litoral de la Comunidad Valenciana.

L’Estany de Cullera

Una zona húmeda situada al sur del Júcar, que en su día fue la desembocadura del río.
De aguas salobres debido a su comunicación con el mar, actúa como una laguna de transición entre el marjal y el litoral.
Presenta una gran diversidad de especies tanto animales como vegetales que la hacen merecedora de su inclusión en el catálogo autonómico de zonas húmedas. Es un importante punto para la observación de aves en Cullera, por lo que el paraje se halla incluido en la Xarxa Avista.
Es un lugar tranquilo cuya orilla izquierda está recorrida por una senda peatonal de 1,9 km.

Bassa de Sant Llorenç

La Bassa de Sant Llorenç es un importante lugar para la observación de aves dentro del parque natural de la Albufera.
Durante la migración muchas aves acuáticas descansan en este lugar donde encuentran alimento y protección. Para muchas anátidas es también un lugar de invernada y la masa de carrizo y masiega que la rodea ofrece un hábitat ideal para algunos paseriformes interesantes.

Dunas del Dosel

La zona conocida como el Dosel constituye el extremo sur del Parc Natural de l’Albufera.
Se trata de un cordón dunar bien conservado en cuya parte posterior encontramos zonas de huerta, que ofrecen una diversidad de hábitats muy interesante.
Desde el punto de vista ornitológico, destaca la presencia de especies que aprovechan la zona de la playa especialmente en invierno y aves marinas en el frente litoral.

Serra de les Raboses

Desde el punto de vista ornitológico, la Serra de les Raboses es un punto estratégico, pues se trata de un «monte isla» con arbolado y matorral en medio de una gran extensión de humedal.
Este es el hábitat de especies diferentes a las que podemos observar en lugares de la Xarxa Avista situados en humedales o junto al litoral. 
Este monte al lado del mar es un lugar muy atractivo para especies de aves paseriformes en migración, lo que aún le añade más valor como lugar de avistamiento de aves [birdwatching].

Periodos para la observación de aves

La invernada

(de noviembre a febrero)

Periodo estival

(de mayo a agosto)

Paso migratorio

(de marzo a mayo y de septiembre a octubre)

Durante el invierno se pueden observar miles de gaviotas (entre ellas Gaviota de audouin y Gaviota reidora), ardeidas (entre ellas la Garceta grande) y limícolas en las zonas inundadas de arrozal, la Mata de El Fang y el Racó de l’Olla. El no de anátidas oscila entre los 20.000 y 40.000 ejemplares, destacando el Ánade azulón, el Pato colorado, el Cuchara común, la Cerceta común y los Porrones europeos. La invernada de rapaces como Busardo ratonero, Águila calzada y espectaculares números de Aguilucho lagunero. Asimismo, el mar da buenas opciones para observar aves tanto en la zona de la Devesa como en Cullera (Negrón común, Colimbos, Alcatraz atlántico, etc.).

Durante la época de cría las colonias de ardeidas pueden superar en conjunto las 6.000 parejas en todo el parque. Aunque la especie más abundante es la Garcilla bueyera, también destaca la presencia de especies más escasas como la Garcilla cangrejera y la Garza imperial. Las colonias de larolimícolas (gaviotas y limícolas) sitúan el Parque en el segundo puesto en importancia para estas aves en el Mediterráneo ibérico con más de 4.000 parejas nidificantes de cinco especies de gaviotas: Gaviota de audouin, Gaviota reidora, Gaviota cabecinegra, Gaviota picofina y Gaviota patiamarilla y cuatro especies de charranes: Charran común, Charrán patinegro, Pagaza piconegra y Charrancito común. Otros limícolas presentes son Avoceta, Cigüeñuela, Canastera, especialmente en la reserva del Racó de l’Olla y los “Tancats”. Por su parte, entre los patos aparece el Ánade azulón como principal nidificante, junto con el Porrón europeo y el Pato colorado, destacando asimismo la presencia de la Cerceta pardilla, especie catalogada en peligro de extinción, con entre dos y cuatro parejas cada año.

Paso migratorio (de marzo a mayo y de septiembre a octubre)

Especies residentes

  • Carricerín real: Acrocephalus melanopogon
  • Ánade real: Anas plathyrhyncchos
  • Martín pescador: Alcedo athis
  • Garza real: Ardea cinérea
  • Garcilla bueyera: Bubulcus ibis
  • Garceta grande: Casmerodius albus
  • Chorlitejo patinegro: Charadrius alexandrinus
  • Buitrón: Cisticola juncidis
  • Garceta común: Egretta garzetta
  • Focha común: Fulica atra
  • Focha moruna: Fulica cristata
  • Cigüeñuela común: Himantopus himantopus
  • Gaviota reidora: Larus ridibundus
  • Roquero solitario: Monticola solitarius
  • Pato colorado: Netta Rufina
  • Bigotudo: Panurus biarmicus
  • Calamón común: Porphyrio porphyrio
  • Avoceta común: Recurvirostra avosetta
  • Charrán Patinegro: Sterna sandvicensis
  • Curruca cabecinegra: Sylvia melanocephala
  • Curruca rabilarga: Sylvia undata
  • Abubilla: Upupa epops

Especies estivales

  • Carricero Tordal: Acrocephalus arundinaceus
  • Carricero Común: Acrocephalus scirpaceus
  • Garza Imperial: Ardea purpurea
  • Garcilla Cangrejera: Ardeola ralloides
  • Fumarel Cariblanco: Chlidonias hybrida
  • Fumarel Común: Chlidonias niger
  • Canastera común: Glareola pratincola
  • Golondrina dáurica: Hirundo daurica
  • Alcaudón común: Lanius senator
  • Gaviota de Audouin: Larus audouinii
  • Gaviota Picofina: Larus genei
  • Gaviota Cabecinegra: Larus melanocephalus
  • Buscarla Unicolor: Locustella luscinioides
  • Abejaruco: Merops apiaster
  • Martinete Común: Nycticorax nycticorax
  • Charrancito Común: Sterna albifrons
  • Charrán Común: Sterna hirundo
  • Pagaza Piconegra: Sterna nilotica
  • Curruca Carrasqueña: Sylvia cantillans
  • Avetorillo Común: Ixobrychus minutus

Especies invernales

  • Pato Cuchara Común: Anas clypeata
  • Ánade Friso: Anas strepera
  • Bisbita Ribereño Alpino: Anthus spinoletta
  • Garceta grande: Egretta alba
  • Aguilucho Lagunero Occidental: Circus aeruginosus
  • Escribano Palustre: emberiza schoeniclus
  • Aguililla Calzada: Hieraaetus pennatus
  • Aguja Colinegra: Limosa limosa
  • Pechiazul: Luscinia svecica cyanecula
  • Negrón Común: Melanita nigra
  • Alcatraz Atlántico: Morus bassanus
  • Pato Colorado: Netta rufina
  • Águila Pescadora: Pandion haliaetus
  • Cormorán Grande: Phalacrocorax carbo
  • Flamenco: Phoenicopterus roseus
  • Morito: Plegadis falcinellus
  • Chorlito Dorado Europeo: pluvialis apricaria
  • Zampullín Cuellinegro: Podiceps nigricollis
  • avión Roquero: Ptyonoprogne rupestris
  • Pardela Balear: Puffinus mauiretanicus
  • Pájaro Moscón: Remiz pendulinus
  • Archibebe Claro: Tringa nebularia
  • Archibebe Común: Tringa totanus
  • Avefría: Vanellus vanellus
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